Hace muchos años, algunas mujeres fueron tratadas injustamente porque eran diferentes, tenían conocimientos o no hacían lo que otras personas esperaban de ellas. A algunas las llamaron brujas y fueron perseguidas sin motivo justo.
Hoy, en Halloween, podemos recordar esta historia y aprender algo importante: ser diferente no es malo, las niñas pueden ser lo que quieran y todas las personas merecen respeto.
Una bruja puede ser valiente, inteligente, curiosa y amable. ¡Y ninguna niña necesita poderes mágicos para conseguir sus sueños!
💜 Nuestro mensaje de igualdad:
• Las niñas y los niños pueden elegir lo que les gusta.
• No hay juegos ni profesiones solo para chicas o para chicos.
• Todas las personas merecen las mismas oportunidades.
• Nadie debe ser rechazado por ser diferente.
Este Halloween, el mejor hechizo es el respeto y la igualdad.







