LA PATARRONA, la reina del carnaval, llegó al colegio y nos mandó que trajéramos para la semana de Carnaval lo siguiente:
El martes fue el día de «algo al revés». Muchos de nosotros llegamos con camisetas, pantalones e incluso zapatos al revés. Las risas no se hicieron esperar, y los comentarios ingeniosos sobre los atuendos de los demás hicieron que el ambiente fuera aún más alegre.
El miércoles, el reto fue llevar «algo en la cabeza». Desde gorros extravagantes hasta diademas brillantes, todos nos esforzamos por mostrar nuestra originalidad. Fue genial ver cómo cada uno interpretó el desafío a su manera, y la variedad de accesorios que aparecieron fue impresionante.
EL jueves día de los calcetines cambiados, y el viernes, el día del disfraz voluntario.o pijama.Todos, desde los más pequeños hasta los maestros, se unieron a la celebr.ación La creatividad y el esfuerzo que pusieron en sus disfraces fueron admirables. Ver a los maestros disfrazados fue un toque especial que hizo que todos nos sintiéramos parte de una gran fiesta.

















